۱۵ مهر | حجتالاسلام قمی همزمان با سالروز عملیات طوفان الاقصی نوشت؛
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Un documentalista iraní relata su experiencia al realizar un documental sobre los simpatizantes de Palestina
La serie documental de seis episodios «El amanecer desde Occidente», dirigida y producida por el cineasta iraní Mohsen Eslamzadeh, aborda la participación de una parte de la opinión pública y de grupos de la sociedad civil en Europa en apoyo de los palestinos tras el inicio de la guerra de Gaza. A través del seguimiento de las actividades de ciudadanos y activistas en varios países europeos, la serie busca examinar las motivaciones que los llevan a participar en protestas y otras iniciativas de apoyo a Palestina.
La serie documental de seis episodios «El amanecer desde Occidente», dirigida y producida por el cineasta iraní Mohsen Eslamzadeh, aborda la participación de una parte de la opinión pública y de grupos de la sociedad civil en Europa en apoyo de los palestinos tras el inicio de la guerra de Gaza. A través del seguimiento de las actividades de ciudadanos y activistas en varios países europeos, la serie busca examinar las motivaciones que los llevan a participar en protestas y otras iniciativas de apoyo a Palestina.
En un principio, el director y productor tenía previsto centrar la película en la vida y las perspectivas de dos personas: el profesor Christophe Oberlin, cirujano francés, y Esther, una activista neerlandesa vinculada al movimiento antisionista. Sin embargo, su estancia en París y el contacto con otras figuras, entre ellas Olivia Zémor, activista judía contraria al sionismo; Michel Collon, periodista y escritor belga y fundador de la plataforma independiente Investig’Action; y Dieudonné, humorista francés, cambiaron el rumbo del proyecto.
Según Eslamzadeh, como resultado de este cambio, la película dejó de centrarse en dos personajes y se convirtió en una serie de seis episodios con una variedad de protagonistas y experiencias.

De París a Ámsterdam: en busca de voces en apoyo de Palestina
Durante el proyecto, el equipo viajó a Suiza, Francia, Bélgica y los Países Bajos. Según el director, las restricciones de un visado de dos semanas impidieron al equipo viajar a otros países, entre ellos Alemania.
París fue uno de los principales lugares de rodaje. Según Eslamzadeh, la ciudad acogía numerosas concentraciones y actos de protesta en apoyo de Palestina. Posteriormente, el equipo viajó a Bruselas para seguir las actividades de Michel Collon y, en los Países Bajos, entró en contacto con organizaciones no gubernamentales que trabajaban en apoyo de los palestinos.
Desde la perspectiva del documentalista, estas actividades iban mucho más allá de las manifestaciones callejeras.
De la protesta callejera al arte de protesta
Eslamzadeh afirma que las manifestaciones constituían uno de los elementos constantes de los movimientos de apoyo a Palestina en los países estudiados, pero que lo que más llamó su atención fue el uso del arte para transmitir mensajes.
Según explica, grupos de teatro representaban en las calles escenas sobre personas heridas y madres afligidas, mientras que grupos musicales ofrecían actuaciones en distintas ciudades en torno a la cuestión palestina.
También recuerda a un grupo de los Países Bajos que conmemoraba a los niños muertos en Gaza colocando zapatos infantiles en las principales plazas de las ciudades y leyendo en voz alta los nombres y las edades de las víctimas.
El documentalista afirma que esta experiencia tuvo para él una importancia especial: «Cuando el número de víctimas llega a miles, la cifra se vuelve algo abstracto para el ser humano; pero ver los zapatos, el nombre y la edad de un niño convierte esa cifra en una realidad humana tangible».
También menciona a un grupo denominado «Planta un olivo», que plantaba olivos en territorios palestinos, registraba los datos de cada árbol y recurría a mecanismos legales para hacer frente a la apropiación de tierras.
Simon: el hombre de 79 años que recorría 14 kilómetros en bicicleta cada día
Uno de los personajes que llamó la atención del director durante la realización del documental fue Simon, un ciudadano neerlandés de 79 años que desarrollaba actividades de apoyo a Palestina en la plaza Dam de Ámsterdam.
Según Eslamzadeh, Simon había organizado una exposición crítica con Israel y anteriormente también había sufrido episodios de acoso. Cada día recorría unos 14 kilómetros en bicicleta hasta la plaza Dam, donde recaudaba fondos para ayudar a los palestinos.
Eslamzadeh afirma que este encuentro se convirtió para él en una cuestión ética: «Si algún día tenemos que responder por el sufrimiento del pueblo palestino, ¿qué diremos ante una persona así? ¿Estuvimos dispuestos a pagar siquiera un pequeño precio para apoyar al pueblo palestino oprimido?».

Un intento de alejarse del formato propagandístico
El director subraya que «El amanecer desde Occidente» no pretendía ser una colección de reportajes informativos sobre las protestas en Europa. A su juicio, la diferencia entre un documental y un reportaje periodístico radica en acercarse a los personajes y estar presente en su entorno cotidiano.
Según explica, el equipo trató de situar ante la cámara a los personajes y sus motivaciones, en lugar de presentar una narrativa predeterminada, para que el espectador pudiera formarse su propio juicio sobre las razones de sus acciones.
Desde el punto de vista técnico, el documental se apoya principalmente en imágenes grabadas durante el viaje y en entrevistas directas, con un uso limitado de material de archivo. La narración también se basa más en la observación y el diálogo que en una voz en off explicativa.
Presiones y restricciones contra algunos activistas en apoyo de Palestina
Según Eslamzadeh, el equipo de rodaje se encontró durante el viaje con un ambiente de presión y preocupación por cuestiones de seguridad, aunque afirma que ninguno de sus integrantes sufrió un incidente directo.
El director sostiene que, después de que el equipo regresara a Irán, uno de los personajes que aparecen en la película recibió la visita de fuerzas de seguridad. También se refiere a la situación del humorista francés Dieudonné y afirma que ha estado sometido a vigilancia y a restricciones de movimiento.
El documentalista también habla de restricciones que, según afirma, algunos activistas en apoyo de Palestina han afrontado en Europa, entre ellas limitaciones para utilizar servicios bancarios, obtener permisos de trabajo y acceder a determinados servicios cotidianos.
Palestina desde una perspectiva diferente
Eslamzadeh considera que una de las diferencias entre «El amanecer desde Occidente» y muchos de los documentales realizados sobre Gaza y Palestina reside en su perspectiva: «Esta vez, la resistencia y Palestina se narran desde otro entorno y a través de las voces de personas que viven en Europa».
También recuerda una conversación con Alain Corvez, coronel retirado del Ejército francés, y afirma que Corvez había descrito a Irán como una potencia regional antes de la guerra de 12 días entre Irán e Israel.
El director también habla de Olivia Zémor y de su centro cultural y biblioteca en París, y afirma que, después del 7 de octubre, el centro suspendió parte de sus actividades habituales y trasladó las actividades relacionadas con Palestina al espacio público y a las calles.
Asimismo, menciona a un editor francés que, con sus propios recursos, publicó un libro del ayatolá Seyyed Ali Jamenei, líder mártir de la República Islámica de Irán. Según Eslamzadeh, el editor consideraba que los lectores europeos querían conocer mejor al clérigo y sus opiniones sobre Estados Unidos e Israel.

De Gaza a la formación de un lenguaje humano común
Eslamzadeh considera que la guerra de Gaza ha transformado, para una parte de la opinión pública occidental, la cuestión palestina: de un asunto exclusivamente político y regional a una cuestión humanitaria.
Afirma que las imágenes y las noticias difundidas sobre el sufrimiento de los civiles palestinos han llevado a algunas personas a preguntarse por qué la comunidad internacional y las organizaciones de derechos humanos no han respondido de manera suficiente ante esta situación.
Según explica, esto ha llevado a personas de distintas nacionalidades y con diferentes orígenes religiosos a unirse en apoyo de Palestina: «Este hecho es un ejemplo de cómo una verdad humana puede trascender las fronteras ideológicas y culturales».
El director considera que esta tendencia también puede observarse en los ámbitos de los medios de comunicación y el arte, y afirma que desde la Operación Inundación de Al-Aqsa se han producido alrededor de 350 obras sobre Palestina. También menciona la emisión de algunas obras relacionadas con la resistencia en cadenas de televisión de China y Corea del Sur.
Eslamzadeh menciona asimismo al cineasta palestino Rashid Masharawi, quien ha hablado de los esfuerzos de los niños de Gaza por realizar películas en condiciones de guerra.
Historias que aún no han sido contadas
Según el documentalista, todavía existen numerosos temas relacionados con el apoyo a Palestina en Europa y Estados Unidos que podrían convertirse en objeto de futuros documentales: desde deportistas que se niegan a competir contra atletas israelíes hasta activistas contra la guerra que, según afirma, han afrontado restricciones debido a sus actividades.

Colaboración entre dos instituciones culturales y mediáticas iraníes
«El amanecer desde Occidente» es una producción conjunta del Centro de Arte y Medios Nehzat y del Instituto del Mártir Avini de Pensamiento Cultural y Artístico.
El Centro de Arte y Medios Nahzat es uno de los centros dependientes de la Organización de Propaganda Islámica de Irán y desarrolla actividades de producción de obras artísticas y mediáticas, incluidos documentales, cortometrajes y programas de televisión.
El Instituto del Mártir Avini de Pensamiento Cultural y Artístico es una entidad iraní dedicada a la producción de obras culturales y artísticas, con actividad en el ámbito de la producción cinematográfica y mediática.
Eslamzadeh afirma que durante la producción del proyecto trató de mantener los costes lo más bajos posible, desde la adquisición de billetes y alojamientos económicos hasta el transporte del propio equipo de rodaje e iluminación y la realización de numerosas entrevistas durante el viaje.
«El amanecer desde Occidente», camino de su emisión televisiva y distribución internacional
Según el director y productor, la serie está prevista para ser emitida por cadenas de televisión en persa, árabe, urdu e inglés, y posteriormente estará disponible en distintas plataformas de redes sociales.
En última instancia, «El amanecer desde Occidente» ofrece una imagen de parte de las actividades de los simpatizantes de Palestina en Europa; un relato que, según sus realizadores, centra su atención no en las posiciones oficiales de los gobiernos europeos, sino en las experiencias y motivaciones de los ciudadanos y activistas que han pasado a la esfera pública en apoyo de Palestina.
1405/07/15
به روز رسانی : 1405/07/15
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